Antecedentes

El 33% de la basura no se colecta.

Indicadores del deterioro ambiental

En los últimos cincuenta años la cuenca, por efecto de la sobreexplotación de sus recursos naturales y la contaminación, ha sufrido un grave deterioro ambiental. Los siguientes datos reflejan las condiciones ambientales de la cuenca al inicio del programa (2003) y permiten tener idea de la dimensión de la problemática por resolver:

  • Deforestación. Debido a la tala clandestina, al uso de leña como combustible, la incidencia de plagas forestales, los incendios forestales y a la explotación ilegal, se han perdido más de 10,000 ha de bosque.
  • Cambio de uso y manejo inadecuado del suelo. Se incrementó significativamente la explotación agrícola y ganadera. Tanto las prácticas agrícolas como las ganaderas son extensivas e inadecuadas, se usan técnicas no conservacionistas y de bajo rendimiento. Se práctica la agricultura de temporal y el riego por gravedad, ambos de baja rentabilidad, y el ganado pastea libre, pisando y comiendo brotes del bosque.
  • Erosión. El 85% de los suelos de la cuenca presentan cierta afectación. Por los intensos procesos de erosión se produce una significativa acumulación de azolves en el lago (1 cm/año – 1.2 Mm³/año).
  • Reducción de la superficie y profundidad del lago. En los últimos cincuenta años se ha detectado una disminución de 40 km² de la superficie lagunar y de 2.6 m de profundidad (uno de los mayores descensos históricamente registrados).
  • Falta de infraestructura de saneamiento. Debido a que la cobertura de alcantarillado es parcial, a un uso ineficiente de fosas sépticas y letrinas, así como el fecalismo al aire libre, que en época de lluvias produce escurrimientos con alto contenido de materia orgánica, se tiene una importante contaminación difusa y un preocupante estado de insalubridad en las partes baja y media de la cuenca.
  • Contaminación de suelo y agua. Debido a que el 33% de la basura no se colecta, a que el 70% de las aguas residuales de las zonas urbanas y rurales no se tratan (120 mil habitantes en la cuenca), y a las descargas de drenes agrícolas (400 a 800 l/s del dren Zurumútaro, DR 091 Pátzcuaro), el lago y algunos manantiales, al igual que grandes superficies de suelo, presentan altos niveles de contaminación.
  • Carga orgánica en el lago. Las descargas de aguas residuales sin tratar o con un tratamiento deficiente provenientes de 15 14 sitios, incluyendo Pátzcuaro y Quiroga (aproximadamente 200 l/s), y la contaminación difusa en toda la ribera del lago, aportan una gran cantidad de contaminación por carga orgánica y nutrientes al lago (mayor deterioro en la porción sur).
  • Carga interna. La incipiente pero constante y cada vez mayor acumulación de sedimentos, producto de los arrastres de suelo por erosión de la cuenca alta, contaminados en el fondo del lago tiende a superar su capacidad de restauración natural.
  • Amenazas a la vida silvestre. Se encuentran en riesgo de extinción cuatro especies acuáticas y 32 vegetales terrestres, entre ellas el pez blanco, especie emblemática de la región.
  • Deterioro de la calidad del agua del lago de Pátzcuaro. Por causa de la contaminación, el agua presenta alta turbidez, ensalitramiento, altas concentraciones de nutrientes en lugares puntuales y abatimiento del nivel de oxígeno disuelto en algunas zonas específicas.
  • Caída de la producción pesquera. Por efecto de la utilización de artes de pesca inadecuadas, la introducción de especies exóticas (trucha, carpa, mojarra, etc.), la sobreexplotación pesquera (en especial del pescado blanco) y las alteraciones del hábitat (turbidez, salinidad, lirio, entre otras), en los últimos 13 años la producción pesquera se redujo a la sexta parte.
  • Baja cultura ambiental. La falta de una visión compartida respecto a los problemas de la cuenca, la poca continuidad de los programas y compromisos, la existencia de una red social de participación y comunicación fragmentadas entre las comunidades, y la carencia de un acuerdo institucional, son factores que no permiten adoptar un plan de lago plazo que incluya metas y recursos humanos, financieros y materiales compartidos.
  • Falta de fuentes de trabajo alternativas. Existen condiciones de pobreza extrema en el 60% de la población rural e indígena de la cuenca. La falta de empleos hace que parte de esta población se dedique a la explotación de los recursos naturales.
  • Baja conciencia. Por lo general, la población no está bien informada sobre la problemática ambiental y, por consecuencia, no es conciente del deterioro y de la sobreexplotación que sufre la cuenca. La concentración de población y sus prácticas de consumo alteran el equilibrio ecológico. Bajo este marco de referencia, resulta claro que en 2003 la cuenca se encontraba en una situación ambientalmente crítica, por lo que debía ser atendida de inmediato.